Columna Visión Juvenil
Por: Manuel Borbón

Después de un muy anhelado descanso para quienes todos los días se levantan temprano a sus quehaceres laborales, pero sobre todo, una pausa al argot de la política local que a más de un año de celebrarse la elección parece haberse desatado tal como si estuviéramos en plenas campañas electorales, por lo que este descanso dedicado a la Semana Santa en el que muchas familias creyentes dedican a la reflexión, el agradecimiento y la fe, también cayó como anillo al dedo para quienes se encuentran en franca campaña.

Pero bien, de qué hablamos cuando hablamos de este tipo de procesos que en nuestro país parecen haber llegado para quedarse. Un no tan nuevo modelo de hacer política en el que la “campaña permanente” se hace presente y los actores políticos se mantienen en una exposición constante para obtener mejores resultados electorales previo a la campaña.

En la actualidad, tanto Morena con su proceso denominado “Defensores de la Cuarta Transformación” y los partidos de oposición PRI y PAN con sus respectivos métodos dieron el banderazo de salida a lo que serán las próximas elecciones de 2027 en las que se renovarán alcaldías, diputaciones locales y federales y la joya de la corona en 17 estados donde se elegirán a los próximos gobernadores incluido el estado de Sonora.

Sin embargo, este modelo que en la actualidad se consolidó, no es del todo nuevo ya que si recordamos el expresidente López Obrador fue uno de los pioneros en este mecanismo de mantenerse activo aún fuera de las campañas, asimismo, el también expresidente Vicente Fox, en sus propias palabras comenzó la búsqueda de la presidencia tres años antes de su postulación bajo la agrupación “Amigos de Fox”.

Por eso, hay algunas premisas que debemos resolver con este nuevo método de hacer política que se ha convertido en los últimos procesos en una especie de “ley” a seguir en caso de querer tener mejores resultados.

Por una parte, hay quienes se dicen molestos al tener que estar viendo y escuchando a los políticos hablar sobre sus proyectos de manera permanente, en gran medida irritados por el gasto que esto implica. Empero, hay quienes aseguran que lo que le hace falta a nuestro país es estar más politizado, es decir, tener mayor conocimiento de quienes son los políticos que nos representan y qué es lo que piensan de los principales problemas de México.

Lo que sí es una realidad es que este mecanismo parece haber tenido éxito en el mercado político de la oferta y la demanda, por una sencilla razón, si esto no funcionara o la gente lo castigara con el voto, simple y sencillamente los políticos ya no lo hicieran, no obstante, el modelo ha demostrado lo contrario premiando con mayor votación a quienes con antelación se dan el tiempo de recorrer y darse a conocerse entre sus posibles electores, lo que al final, no es tan malo, sobre todo si tenemos en cuenta que nuestro sistema político obedece a una democracia representativa.

Una posible solución a este tema podría ser la de dejar de remar en contra de lo que el mercado exige con mayores restricciones al modelo electoral y por lo contrario, regular y reglamentar estos esquemas con modelos de primarias similares a los utilizados en Estados Unidos para que haya reglas claras, fiscalización y piso parejo para todos los contendientes sean o no del partido en el poder, con lo cual, la ciudadanía tendría mayor cercanía a sus políticos y, por ende, mayor representación a la hora de tomar decisiones en lugar de restringir y bloquear aún más a quienes de alguna u otra forma buscarían la manera de estar presentes en el ambiente electoral.

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