Columna Visión Juvenil
Por: Manuel Borbón

Como buenos provincianos, cuando en la política se toca el tema de lo local toma un tono más interesante y que levanta mayor pasión entre quienes de alguna manera se encuentran involucrados en el tema de la política, por lo que la renovación de la gubernatura parece venir con muchas historias por contar.

Para empezar a desmenuzar este tema, es preciso hablar de la coalición en el poder que, además de ser el nuevo sistema político, conserva en los sondeos demoscópicos una amplia ventaja sobre sus más cercanos competidores, a grado tal que una de las casas encuestadoras más importantes a nivel nacional “Enkoll” acaba de publicar un estudio que sitúa a Morena con una ventaja de más de cuarenta puntos sobre su más cercano competidor.

Pero bien, como sabemos, una cosa es la marca y otra el candidato, por lo que en una contienda cualquier proyecto quiere tener lo mejor de ambos, es decir, una marca bien posicionada y un candidato que, al menos no le reste a los momios de su partido.

Por eso analizaremos brevemente el proceso de Morena y a los seis aspirantes a dirigir una coordinación, que en español significa ser los próximos candidatos a la gubernatura de 2027.

Durante prácticamente todo el proceso y a declaración expresa de autoridades partidarias de Morena, los aspirantes digamos “oficiales” eran la senadora Lorenia Valles y el alcalde de Cajeme, Javier Lamarque, quienes desde hace aproximadamente un año han comenzado a afilar sus lanzas para competir y hasta no hace mucho se había generado la percepción de que eran los únicos aceptados por el sistema. En el primero de los casos la senadora apoyada por el grupo local mientras que, en el caso del cajemense, más afianzado en el terreno nacional por sus relaciones de antaño.

Sin embargo, algo pasó en el transcurso del tiempo y se sumaron los perfiles de Célida López, María Dolores del Río, Froylán Gámez y Omar del Valle, estos dos últimos representando al Partido del Trabajo y Partido Verde respectivamente.

Comenzando por las mujeres, podemos decir que en el caso de Lorenia Valles su campaña la ha construido a base de institucionalidad y trabajo de tierra sin hacer muchos aspavientos, pensando seguramente, más en una posible campaña y la importancia de la unidad en dicho contexto. Por su parte, tanto Célida López como María Dolores del Río, ambas ex alcaldesas de la capital y con raíces en el panismo, han buscado posicionarse. En el caso de Célida López, ha logrado llamar la atención sin eventos multitudinarios pero sí con declaraciones histriónicas y una estructura territorial que la ha puesto en competencia sin dejar de lado el resultado del proceso electoral pasado tras el fracaso del entonces denominado “Plan C” en su candidatura.

En el caso de los hombres a pesar de los interesantes perfiles de Omar del Valle y Froylán Gámez el terreno parece estar planchado para el alcalde con licencia de Cajeme quien ha cubierto todos los terrenos hablando de regiones y de temáticas por lo que en su caso y bajo el eslogan de #FundadorParaCoordinador busca hacer de su campaña un refrendo a su militancia partidista.

En siguientes escritos analizaremos a la oposición y de los posibles efectos que estas campañas adelantadas pudieran tener en el electorado y, sobre todo, en el futuro de Sonora, por mientras, aprovechemos este tiempo para escuchar y conocer a profundidad a quienes buscan gobernar Sonora por los próximos tres años.

borbonmanuel@gmail.com