Por Alejandro Gleason Fandiño

Coach de Vida y Empresario

Hace 15 días hablábamos sobre la importancia de usar nuestros talentos para convertirnos en mejores personas, tanto para nuestra comunidad como para nuestra familia y nosotros mismos. Sin embargo, hay un obstáculo que muchas veces nos impide aprovecharlos al máximo: nuestras prioridades mal establecidas.

Las malas decisiones en cualquier ámbito de la vida traen consecuencias devastadoras, y su raíz suele estar en prioridades equivocadas, moldeadas por factores que nos empujan a enfocarnos en lo material, lo inmediato y lo superficial. El marketing, por ejemplo, juega un papel clave en esto: nos persuade de que necesitamos cosas que, en realidad, solo deseamos.

Por eso, es fundamental preguntarnos:

¿Estamos usando nuestro tiempo y talentos en lo que realmente importa?

Un claro ejemplo de esto es la industria de la moda. Las marcas no solo venden ropa, sino que crean un sentido de urgencia a través de tendencias efímeras y ediciones limitadas. Nos convencen de que necesitamos la última colección para proyectar estatus o identidad, cuando, en realidad, esa necesidad ha sido artificialmente construida. Como resultado, muchas personas terminan endeudándose o acumulando bienes innecesarios, priorizando la apariencia sobre la estabilidad financiera o el bienestar personal.

Además del marketing, existen otro tipo de influencias que impactan nuestras decisiones: como lo pueden ser nuestros malos hábitos, la presión social, la cultura familiar o de nuestro propio país, y el comportamiento de las personas que admiramos, entre otras cosas. Todas estas fuerzas nos influyen, haciendo que sea difícil rectificar nuestras prioridades. Sin embargo, volvernos conscientes de ello e identificar esas prioridades desordenadas es el primer paso para cambiar.

A continuación, exploraremos siete preguntas clave que te ayudarán a identificar tus verdaderas prioridades para tomar decisiones más conscientes y alineadas con lo que realmente valoras.

1. ¿En qué inviertes tu tiempo y dinero?

Una de las formas más claras de entender nuestras prioridades es observar cómo utilizamos nuestros recursos más valiosos: el tiempo y el dinero.

Si pasas 15 horas jugando videojuegos en una semana pero solo dedicas 30 minutos a leer libros de desarrollo personal o profesional, es evidente qué tiene mayor prioridad en tu vida.

Si gastas la mayor parte de tu dinero en ropa o entretenimiento, pero nunca ahorras ni inviertes en tu bienestar, entonces probablemente lo material tiene más peso en tu vida que la estabilidad financiera o la salud.

Reflexiona: ¿Tu tiempo y dinero reflejan lo que realmente deseas para tu futuro?

2. ¿Cómo actúas cuando hay un conflicto de intereses?

Cuando se presentan dos actividades en competencia, la decisión que tomas refleja tus prioridades reales.

Si tienes la oportunidad de visitar a un familiar que no has visto en mucho tiempo, pero al mismo tiempo juega tu equipo favorito, ¿qué haces? Si optas por ver el partido, ¿qué dice esto sobre lo que realmente valoras?

Nuestras elecciones en estos momentos críticos muestran qué es verdaderamente importante para nosotros.

3. ¿Cómo te sientes después de tomar decisiones?

Las emociones que experimentamos tras tomar una decisión son señales de si nuestras prioridades están bien alineadas o no.

Si sales de fiesta en lugar de estudiar para un examen importante y luego sientes culpa o preocupación, es una señal de que esa decisión no estuvo alineada con tus verdaderas prioridades.

Si haces una compra impulsiva y después te das cuenta de que afectó tu presupuesto, es probable que no hayas priorizado adecuadamente tus necesidades.

Nuestra intuición es una guía poderosa. Escúchala.

4. ¿A quiénes contradices y a quiénes no?

Las personas con las que te atreves a discutir y los temas sobre los que lo haces pueden revelar mucho sobre tus valores y prioridades.

Si un amigo presume actitudes que van en contra de tus principios (como tratar mal a su pareja) y tú decides quedarte callado para evitar un conflicto, tal vez la paz y la aceptación social sean más importantes para ti que defender tus valores.

Si evitas confrontaciones cuando realmente importan, pregúntate: ¿qué estoy priorizando?

5. ¿Cuáles son tus miedos?

Lo que más tememos perder o lo que más nos preocupa revela directamente lo que más valoramos. El tema es que puede ser que vivamos apegados a objetos o a ciertos vicios que se han vuelto parte de nuestro ser y esos miedos

Si tu mayor miedo es no lograr un ascenso, probablemente tu carrera profesional sea una prioridad para ti.

O puede ser que tu mayor miedo sea dejar de tomar alcohol por miedo, al que dirán o por que sea mas complicado socializar.

Si, en cambio, sientes más ansiedad al pensar en perder una relación importante, entonces las conexiones personales ocupan un lugar más alto en tu escala de valores.

Tus miedos pueden servirte como una brújula para entender tus verdaderas prioridades.

6. ¿Cuántas versiones de ti mismo tienes?

Si cambias constantemente de actitud según el entorno, tal vez estés priorizando la aprobación externa sobre la autenticidad.

Para caer bien y empatizar puede ser que con nustros amigos seamos relajados y desenfadados, pero con nuestros padres actuemos de manera completamente diferente solo para obtener su aprobación, en eso sentido estariamos priorizando la imagen sobre la coherencia con tus valores.

¿Eres la misma persona en todos los ámbitos de tu vida o adaptas tu identidad para encajar?

7. ¿Qué tanto visualizas tu futuro?

La claridad con la que visualizamos nuestro futuro también indica nuestras prioridades.

Una persona que desea ser médico y tiene una visión clara de su futuro estará dispuesta a sacrificar ciertas comodidades a corto plazo, como estudiar en lugar de salir de fiesta.

Si no tienes una visión clara de lo que quieres lograr en 5 o 10 años, es posible que estés priorizando la gratificación inmediata sobre tu crecimiento a largo plazo.

Cuanto más definida sea tu visión, más alineadas estarán tus decisiones con ella.

Conclusión

Las decisiones que tomamos día a día—cómo usamos nuestro tiempo y dinero, cómo respondemos a los conflictos de interés y las emociones que sentimos tras actuar—son reflejos de nuestras verdaderas prioridades.

Vivimos en un mundo de incesante rapidez, bombardeados por ideologías, anuncios, medios de entretenimiento y mensajes que nos invitan a la distracción. Todo está al alcance de un clic, pero ¿cuántas de esas cosas realmente importan?

Te invito a detenerte y preguntarte: ¿La actividad que estoy realizando me acerca a mis objetivos o me aleja de ellos? Cada persona tiene prioridades distintas, pero lo esencial es vivir en coherencia con ellas para construir el futuro que anhelas.

Si sientes que te has desviado, este es el momento de reflexionar, reorganizar tu vida y tomar decisiones alineadas con lo que realmente te dará satisfacción y plenitud.

💡 ¿Qué estás haciendo hoy para acercarte a la vida que realmente deseas?

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@alexgleasonf