La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dio a conocer este jueves que se decidió regular la denominada modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ante el hallazgo de posibles fraudes y también para que haya suficientes recursos para las pensiones reales.
“¿Qué es lo que encontramos? Fraudes, digamos, relacionados con el acceso a las pensiones altas. Entonces por eso se decidió regular la modalidad 40, que era a través de la cual se hacían estos esquemas fraudulentos para poder tener una pensión que no le correspondía al trabajador y que se podía prestar a un fraude”, indicó durante su conferencia de prensa matutina.
La modalidad 40 del IMSS, que oficialmente se llama continuación voluntaria en el régimen obligatorio, es un programa que permite a los trabajadores que ya no cotizan con un patrón seguir aportando por su cuenta para acumular semanas y mejorar el monto de su futura pensión.
Ayer, el Consejo Técnico del Seguro Social informó que realizará un análisis del impacto financiero de dicha modalidad en un plazo de seis meses y, posteriormente, elaborará una propuesta para modificar sus reglas. Para ello publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo con modificaciones temporales, el cual entra en vigor este jueves.
Al hablar sobre este tema, Sheinbaum Pardo informó que se tomó la decisión tras un análisis por parte del Gobierno luego de detectar los posibles fraudes.
“Se tomó la decisión a partir de un análisis muy grande que se hizo en un equipo de trabajo en el Gobierno, de que era mejor regular esta modalidad para que haya suficientes recursos para las pensiones reales y que no se generen fraudes asociados a esta modalidad”, manifestó.
La presidenta adelantó que posteriormente se informará cómo se encontró que se dieron algunas pensiones vinculadas con esquemas fraudulentos; “por eso se decidió regular esta modalidad por parte del IMSS (…) Estamos hablando de cientos de miles de millones (de impacto)”, añadió.
Las modificaciones temporales establecen que quienes estaban inscritos antes del acuerdo siguen en las mismas condiciones hasta que concluya el periodo que contrataron; sus semanas y salarios efectivamente pagados quedan reconocidos y seguirán contando para su pensión.
Pero las solicitudes posteriores quedarán sujetas a un nuevo límite relacionado con el último salario base de cotización.
Por ejemplo: una persona dejó su empleo hace dos años, tenía un salario registrado y quiere seguir sumando para su pensión. Antes podía elegir con qué salario cotizar y ahora el acuerdo marca tres reglas: la primera es que se cotizará con el último salario base registrado al causar baja, o hasta ese monto más una unidad de medida y actualización (UMA). En ningún caso será menor a un salario mínimo general.
Segunda, ahora el aseguramiento corre únicamente desde la fecha de la solicitud, y tercera, los trabajadores independientes podrán continuar cotizando, pero no podrán combinarlo con la modalidad 40.






