Columna: Desde El Otro Lado
Por Luis Rodrigo Guzmán
Estamos a un día de las elecciones en los Estados Unidos y ya se están rompiendo varios récords, sobre todo para una elección intermedia. Al momento, el número de votos preliminares ya superó el de cualquier proceso anterior y todo indica que los resultados también tendrán resultados históricos en varios estados.
Si bien el único resultado válido es el de la propia elección, tanto las encuestas como las casas de apuestas ya empiezan a dibujar un panorama de lo que podría suceder.
Al momento, de los 435 asientos en juego de la cámara de diputados, las encuestas indican que los demócratas ya tendrían 227, mientras que los republicanos poseen únicamente 182, dejando 26 lugares aún sin un claro ganador. Este escenario garantizaría una mayoría demócrata y las casas de apuestas (Polymarket) lo confirman con una probabilidad del 93.8%.
Por otro lado, para el Senado, la situación no es tan clara. De acuerdo a las encuestas, los demócratas ya tendrían 47 posiciones, mientras que los republicanos 45, dejando 8 senadores sin definición clara. En este escenario ninguno de los dos partidos tienen garantizada la mayoría. En contraste, las casas de apuestas indican que lo más probable es que los demócratas se impongan con una probabilidad del 71.4%.
Si ambos de estos resultados se dan como se ve en los números hasta el momento, Donald Trump perdería la mayoría en ambas cámaras y esto pondría en riesgo la impunidad con la que ha venido operando desde que inició su segundo mandato.
Esta circunstancia no se da de manera gratuita, el pronóstico apunta a una contundente victoria de los demócratas, dejando claro que la población no está contenta con lo que está sucediendo en este país.
La popularidad del presidente se encuentra en números rojos con un negativo de menos 20.6% y solo el 38.8% de la población aprueba su gestión.
La promesa de Trump por disminuir la inflación, bajar los precios de los combustibles y sacar a Estados Unidos de las guerras en el extranjero no solamente no se cumplieron, sino que se fueron en la dirección opuesta. Sumado a una absoluta falta de empatía por la población, ya que abiertamente declaró que no le importaba lo que la ciudadanía pensara del precio de los combustibles porque se estaban “haciendo ricos”.
Al hablar Trump de “hacerse ricos” si bien no es claro, podemos fácilmente inferir a quienes se refiere: Elon Musk, Larry Page, Sergei Brin, Larry Ellison, Jeff Bezos y la familia Walton, todos han incrementado de forma histórica su patrimonio. Pero el propio Donald Trump se ha agenciado casi 3 mil millones de dólares de dinero fresco.
En contraparte, sectores como el agrícola, que en algún momento fueron el soporte de Trump, hoy han tenido que enfrentar bancarrotas y una reducción de márgenes por el alto costo de los combustibles, lubricantes, fertilizantes y el alza del costo de financiamiento. Esto ha llevado a un incremento de la deuda total del sector agrícola a más de 600,000 millones de dólares, únicamente en estos dos años de gobierno.
Con este panorama, es comprensible que los demócratas se impongan en varios sectores en los que en otra circunstancia no hubieran tenido las mínimas oportunidades de ganar. Aquí lo importante es entender que si bien el voto pueda ser hacia ese partido, la población sigue sin identificarse con ellos y es más bien un voto para reflejar la inconformidad con la actual gestión de gobierno.
Si los republicanos saben leer entre líneas, deberíamos ver que se empiecen a distanciar de Trump y regresen a sus orígenes fundacionales. Mientras que los Demócratas, por su parte, deberían alejarse de políticas de extrema izquierda y generar políticas más de centro que puedan ser aceptadas por la mayoría de la población.
Pero tiempo al tiempo y mañana empezaremos a ver resultados por la noche en la mayoría de los estados. Solo en algunos, por lo cerrado de la elección, probablemente tengamos que esperar varios días para saber cuál será el resultado final. Por otro lado, no sería sorpresa que Trump se niegue a aceptar los resultados y su pérdida de autoridad lo lleve a actuar de forma más errática y peligrosa de lo que hemos visto hasta ahora.
Hasta aquí mi comentario, muchas gracias por su lectura. Yo los saludo… Desde el otro lado.
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