Columna Visión Juvenil
Por: Manuel Borbón
En la actualidad nuestro país está justo en la cúspide poblacional, lo que convierte a México en una nación con un potencial incalculable sobre todo si observamos el declive poblacional que viven países que consideramos “desarrollados” en su pirámide poblacional.
Hoy en México viven más de 30 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años, convirtiendo a México en un país de jóvenes preparados para entrar de lleno al mercado laboral globalizado. Sin embargo, el “sueño mexicano” que muchos formaron en la segunda mitad del siglo pasado en el que tener una licenciatura era prácticamente el pase directo a una vida digna para tener acceso a la salud, vivienda y ocio, convirtió a las nuevas generaciones en una especie de generación con expectativas utópicas y con modelos de vida que en las condiciones actuales es mucho más difícil de alcanzar de lo que parece.
En México según el INEGI el 22% de los mexicanos cuenta con licenciatura en comparación con la década de 1990 cuando solamente el 8% contaba con estudios superiores, lo cual, si bien significa tener una juventud preparada, también conlleva una lucha mucho más intensa por encontrar un empleo bien remunerado que pueda satisfacer las necesidades de una familia mexicana.
Por lo anterior, nuestro país en la actualidad está viviendo momentos complejos en materia de movilidad social y bienestar con temas que van desde la falta de vivienda para los jóvenes, empleos mal remunerados, poder adquisitivo, inseguridad, entre muchos otros, que en gran medida son influenciados y generados por una generación con problemas profundos que hasta el momento no cuentan con una solución específica.
Seguramente usted ha escuchado hablar que antes las familias podrían tener una gran cantidad de hijos y con que un solo miembro de la familia trabajara se satisfacían todas las necesidades, o que a la generación de abuelos les bastaba con un poco de ahorro para poder hacerse de terrenos y casas.
Ahora esta generación preparada y con acceso a la tecnología no basta con lo que antes era suficiente, por eso desde las esferas de poder e injerencia social es necesario replantear nuestro futuro y centrarnos en políticas públicas que permitan volver a soñar en una etapa de bonanza y movilidad social en la que el mérito y el esfuerzo vuelvan a ser el factor principal para que una persona pueda salir adelante en México, por lo menos económicamente hablando.
El nuevo reto para nuestro país es hacer una pausa en el camino para identificar el contexto actual más allá de nuestra realidad inmediata para sentar las bases del México del futuro, donde los nuevos retos exigen nuevas soluciones a los problemas que tienen viviendo a una generación completa con aspiraciones influenciadas por las redes sociales creando frustraciones que si no se atienden pueden terminar por provocar una generación perdida en un sueño que nunca llegó.
borbonmanuel@gmail.com





