Todos los conductores de camiones de carga y de autobuses tendrán que presentar en inglés sus solicitudes para obtener su licencia de conducir comercial, como parte de la campaña del presidente Donald Trump para mejorar la seguridad en el sector y sacar de las carreteras a conductores no calificados.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, anunció el viernes la medida más reciente para garantizar que los conductores entiendan el inglés lo suficiente como para leer las señales de tránsito y puedan comunicarse con agentes de policía. Florida ya comenzó a administrar sus solicitudes en inglés.
Actualmente, muchos estados permiten que los conductores realicen sus exámenes de licencia en otros idiomas, aunque se les exige demostrar dominio del inglés.
California ofrece exámenes en otros 20 idiomas. Y Duffy indicó que varios estados han contratado a otras empresas para administrar los exámenes de licencias de conducir comerciales, y que esas compañías no hacen cumplir los estándares que se exigen a los conductores.
“Y el examinador externo participa en la estafa porque no evalúa adecuadamente a las personas que pasaron por una escuela fraudulenta”, afirmó Duffy.
Señaló que todos los estadounidenses quieren que los conductores que se ponen al volante de un camión de gran tonelaje estén bien calificados para manejar esos vehículos. Pero Duffy dijo que, durante mucho tiempo, a los problemas en la industria del transporte “nadie los atendió durante décadas”.
«Una vez que comienzas a prestar atención, ves que han ocurrido todas esas cosas malas. Y la consecuencia es que los estadounidenses salen lastimados», aseveró Duffy.
“Cuando salimos a la carretera, debemos esperar estar seguros, y que quienes conducen esos grandes camiones de 35 toneladas estén bien capacitados, bien calificados y que estarán seguros”.
La campaña también se ampliará ahora para impedir que empresas de transporte de carga fraudulentas ingresen al negocio, al tiempo que se seguirá actuando contra escuelas cuestionables y se garantizará que los estados cumplan todas las regulaciones para otorgar licencias comerciales.
Esta semana, el Departamento de Transporte informó que 557 escuelas de conducción deberían cerrar porque no cumplieron las normas básicas de seguridad.
Y desde un choque mortal ocurrido en agosto, el departamento ha accionado de manera agresiva contra estados que entregaron licencias de conducir comerciales a inmigrantes que nunca debieron haber calificado para obtenerlas.
Un camionero que, según Duffy, no tenía autorización para estar en Estados Unidos, dio una vuelta en U donde no estaba permitida y provocó un choque en Florida que mató a tres personas.
Otros choques mortales ocurridos desde entonces, incluido uno en Indiana que dejó cuatro muertos a principios de este mes, no han hecho más que aumentar la preocupación.
Duffy dijo que se reforzarán el sistema de registro y los requisitos para las empresas de transporte de carga, mientras los inspectores de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes realizan más inspecciones sorpresa a camiones y escuelas para obtener licencias de conducir comerciales.
Actualmente, las empresas sólo tienen que pagar unos pocos cientos de dólares y mostrar prueba de seguro para registrarse y operar, y luego podrían no ser auditadas hasta un año después o más.
Eso ha facilitado que empresas fraudulentas, conocidas en el sector como “transportistas camaleón”, se registren varias veces con distintos nombres y luego simplemente cambien de nombre y de números de registro para evitar consecuencias tras choques u otras infracciones.
Las autoridades también intentan asegurarse de que los dispositivos electrónicos de registro que usan los conductores sean precisos, y de que los estados cumplan todas las regulaciones para garantizar que los conductores estén calificados para obtener licencias comerciales.
Tras el choque en Indiana, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes dejó fuera de servicio a la empresa que empleaba al conductor y retiró los números del Departamento de Transporte (DOT, por sus siglas en inglés) asignados a otras dos compañías vinculadas a AJ Partners.
Tutash Express y Sam Express, en el área metropolitana de Chicago, también fueron inhabilitadas, y la escuela de conducción Aydana, a la que acompañaba al camionero involucrado en el choque, perdió su certificación.
Las autoridades migratorias arrestaron al conductor porque, según dijeron, el hombre de 30 años originario de Kirguistán ingresó al país sin la documentación requerida.
Las autoridades señalan que se incorporó a la vía e intentó rebasar a un camión que había reducido la velocidad delante de él, y su camión se estrelló contra una furgoneta que venía en sentido contrario.
En diciembre, la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes tomó medidas para retirar la certificación a hasta 7 mil 500 de las 16 mil escuelas en todo el país, pero eso incluía muchas operaciones ya inactivas.
Duffy dijo que todas las empresas involucradas en el choque en Indiana estaban registradas en el mismo apartamento. En otros casos, podría haber cientos de estas empresas camaleón registradas en una sola dirección.



